Pescanova oculta más de 500 millones de deuda en operaciones cruzadas con filiales

Este caso va a traer cola, empieza el ritmo de los grandes fiascos. Estemos atentos.

 

La banca acreedora teme que Pescanova oculte más de 500 millones de deuda a través de una operativa entre sus filiales que enmascara buena parte del pasivo, según han señalado fuentes financieras que están negociando con el grupo pesquero gallego.

En medios bancarios de Madrid y Galicia -el primer acreedor es la caja gallega NCG, que suma 225 millones– hay indignación porque, a pesar de haber presentado preconcurso el pasado 1 de marzo, la compañía que preside Manuel Fernández de Sousatodavía no ha entregado a los acreedores un mapa crediticio solvente que ofrezca una imagen fiel del balance de la empresa.

Ante la incertidumbre del momento, la banca maneja una horquilla muy amplia, y por ello también muy inquietante: entre 500 millones y 1.000 millones de crédito añadido que debería aflorar próximamente.

En todo caso, se da por hecho que la deuda de Pescanova superará los 1.522 millones que reconoce la compañía. Esta ha sido una de las claves para que la firma de reestructuración financiera de Los ÁngelesHoulihan Lokey rompiese sus negociaciones con el grupo conservero para refinanciar los créditos de la compañía.

Hay dos salvedades que la firma de auditoría BDO quiere introducir y por las que se está negando a firmar las cuentas. Las fuentes financieras consultadas han señalado que una de ellas se refiere a dejar constancia para que aflore esta deuda oculta.

Pánico entre los bancos

En medios bancarios de Madrid hay pánico por la situación real del pasivo de Pescanova y por cuál será el resultado cuando el grupo que preside Manuel Fernández de Sousa finalmente presente sus cuentas. Ayer no fue posible contrastar esta versión de los hechos con el grupo gallego. Por su parte, fuentes de la firma auditora BDO se limitaron a señalar que nunca hablan de sus clientes.

 

Si una de las salvedades se refiere a la deuda oculta en operativa cruzada con filiales, la otra hace referencia a la viabilidad de pago del crédito sindicado que vence este año y por el que la banca ya ha solicitado un aplazamiento.

Pescanova ha solicitado el preconcurso para negociar con la banca. Pero ya desde los bancos acreedores se entiende que la compañía no es capaz de devolver los intereses con sus ventas.

Consejo dividido

La inquietud también se extiende a los accionistas. La cervecera catalana Damm, que se sienta en el Consejo de Pescanova, tiene el 6,2% del capital. Además, el presidente de la cervecera, Demetrio Carceller, es el tenedor de 40 millones de bonos convertibles de la última emisión que cerró Pescanova. Damm ha solicitado un Consejo Extraordinario para que se explique la verdadera situación de la compañía, pero por ahora Pescanova no ha dado respuesta. En medios empresariales gallegos se teme que Carceller aproveche la coyuntura, convierta los bonos y se haga con el control de la conservera como socio de referencia.

Bancos afectados

Hay unos 40 bancos afectados por la delicada situación financiera de Pescanova. Entre ellos se encuentran Banco Sabadell, Bankia, Unicaja, Royal Bank of Scotland y Banco Popular. Y hay poco tiempo antes de que venza el sindicado de 150 millones, que agrupa a una veintena de entidades.

Sin embargo, desde la banca se cree que Pescanova tiene futuro a medio plazo. La empresa factura 1.671 millones anuales y es el cuarto grupo pesquero mundial. Pero necesita reestructurar su deuda y no agotar el plazo de cuatro meses que le da el preconcurso.

Vía: El Confidencial

Anuncios